Migración a Linux

21:39 / Comments (0) / by Aurelio Llorente

Llevo varios años queriendo sustituir Windows por Linux como sistema de escritorio. Durante todo este tiempo siempre he procurado tener un servidor con Linux, principalmente dando servicios de correo, ftp, web...

Hace un mes o quizá algo más por fin me decidí, aprovechando las maravillas del arranque múltiple, a instalar Linux en el portátil y en el ordenador de la oficina. Sin duda el más sencillo era el portátil, porque de lo único que tendría que prescindir es del Rome: Total War y del Silent Hunter 3, pero que últimamente utilizaba más bien poco porque para jugar uso la Xbox360.
En la oficina era más complicado, porque mi empresa utiliza una aplicación hecha en Microsoft Access, imprescindible para parte de mi trabajo diario.

Después de haber estado probando varias distribuciones de Linux en meses anteriores me decidí por Ubuntu, puesto que está basada en Debian, que es la que suelo usar en los servidores. Me gusta mucho el sistema de paquetes que utilizan, sobre todo porque se supone que se pueden hacer actualizaciones del sistema, e incluso actualizar la distribución completa, sin que se rompa nada. Esto no es del todo cierto, y esta tarde he podido probarlo en mis propias carnes cuando después de tirarme buena parte del día instalando Debian en una máquina virtual de VMWare, se ha roto el sistema al actualizarlo después de haber instalado las VMWare Tools.

En casa tengo un portátil Sony Vaio SZ2XP, lleva un Intel Core Duo a 2 GHz y 1 GB de RAM. El disco es de 80 GB de los cuales había reservado una partición de unos 8 GB para el Linux. La principal particularidad de este ordenador (desde el que estoy escribiendo esto en mi flamante Ubuntu) es que tiene dos tarjetas gráficas. Una es una Intel y la otra una Nvidia. Se cambia de una a otra cambiando un interruptor y reiniciando. Con la Intel dura más la batería y el equipo se calienta menos, mientras que con la Nvidia tenemos una aceleración 3D bastante maja y una estufa si lo ponemos sobre las piernas.
La instalación del sistema es muy sencilla, metes el CD, arranca el sistema y en el escritorio aparece un icono con el instalador. Hace muy pocas preguntas, aunque deberían currarse un poco más la parte en la que se pregunta donde hay que instalar el Grub. Un usuario sin conocimientos no sabría que poner, y no siempre la opción por defecto es la más recomendable.
Una vez instalado el sistema y reiniciado el equipo comprobamos que casi todo está instalado correctamente y casi todo funciona. Prácticamente se puede empezar a usar el ordenador sin problemas, aunque si queremos dejarlo "perfecto" empieza el suplicio.
A pesar de estar acostumbrado a pegarme con ficheros de configuración nunca había tenido que configurar el sistema gráfico que normalmente o no instalo (en los servidores que suelo mantener no se usa), o suele funcionar bien como lo deja la instalación por defecto.
Finalmente casi he conseguido que el ordenador funcione como yo quería, y en breve configuraré el correo, verdadero último paso para poder hacer la migración completa, aunque tendré que mantener el Windows, al menos por un tiempo.

En la oficina los problemas los he tenido también con la tarjeta gráfica, pero por una razón distinta. Resulta que allí tengo dos monitores, pero el instalador no debe contemplar estos casos, y me ha tocado configurarlos a mano.
El problema del Access lo he resuelto con el VMWare, instalando una máquina virtual con Windows y Office para poder seguir trabajando con la base de datos de la empresa. Igual que en casa me queda configurar el correo como último paso para poder usar el Linux como sistema por defecto.

Sobre el proceso de instalación de Ubuntu en el Vaio estaba pensando recopilar la información que he ido encontrando por ahí y escribir una entrada en este blog para que otros propietarios de esta máquina sean capaces de hacerlo funcionar correctamente evitando todos los problemas que he tenido yo.

Bienvenidos a mi blog

18:46 / Comments (1) / by Aurelio Llorente

La verdad es que no tengo muy claro todavía lo que voy a escribir aquí, pero supongo que será un poco lo que me apetezca, que para eso es mi blog. Había pensado en empezar por cosas de mi vida diaria, disgustos y alegrías o símplemente cosas que me llamen la atención.
Suelo leer a diario Microsiervos, CPI y Kriptópolis
y es muy posible que comente cosas que aparecen en dichos sitios.

Suelo ser bastante irregular con las cosas, normalmente cuando algo despierta mi interés suelo tomarme demasiado interés, hasta que se me "gasta" la euforia inicial y ese tema se queda apartado durante unos meses o quizá definitivamente. Normalmente esto sucede cuando encuentro otra cosa que me llama más la atención, y como el tiempo libre es bastante limitado, no me puedo dedicar a todo. ¡Espero ser más constante con este blog! Tampoco he terminado de configurarlo, ni de rellenar el perfil, supongo que es una de esas cosas que se va haciendo poco a poco y que tiene que cambiar de vez en cuando.

Bueno, creo que como primera entrada es más que suficiente, total es muy probable que lo lean muy pocas personas, principalmente de mi entorno más cercano que ya me conocen bien.
Si no me conoces y has llegado aquí por casualidad, te invito a dejar un comentario para enterarme por lo menos de que alguien lee lo que escribo. Por supuesto si ya me conoces también puedes dejar comentarios.